martes, 22 de febrero de 2011

La belleza de ser uno mismo

Quería hablar sobre la importancia de aceptarse a uno mismo. Sí, yo, que me cuesta aceptar sobre todo dos cositas sobre mi fisonomía que me disgustan, y que tengo que trabajar para aceptar aspectos de mi personalidad que me acompañarán por el resto de mi vida y que no me parecen un dechado de virtudes, pero que están en mi naturaleza y debo manejarlas.

Al aceptar la belleza de ser uno mismo no hablo de decirle a nuestros seres queridos: "ésto es lo que hay, conformate", o "tómalo o déjalo, yo soy así". Esas, permítanme, son palabras que me han dirigido en más de una ocasión y que sobre todo en una, me ha herido muy profundamente (nunca recibí un pedido de disculpas por ello). Pero ya nada de eso importa.

Hablo de aceptarnos como humanos, como seres biológicos que cometen errores, que no deben autoflagelarse por sus tropiezos, porque la única tragedia es no querer levantarse... Y los errores nos permiten aprender. Intentemos ser mejores personas, superarnos a nosotros mismos (no a los otros), amar nuestras virtudes y también aprender a manejar nuestros defectos. No vivir sintiendo culpa por ellos pero, sólo cuando vemos que realmente generamos situaciones que empiezan a trocar los derechos o la felicidad de los otros... es hora de dejar atrás el "yo soy así" y cambiar un poquito.

Por supuesto, el cambio es una puerta que se abre desde adentro. Ya es difícil modificarse uno, imagínense la empresa titánica que representa querer cambiar a otra persona.

Y ya basta por favor de la perfección del cuerpo. Los medios nos imponen cuerpos perfectos, bronceados, torneados, con patas de flamenco y caras con kilos de maquillaje que parecen salidas de un campo de Auschwitz. En el caso de los hombres, tablas de lavar la ropa y miradas torvas, o de ojos claros y cabellos brillosos engominados para el costado. Cada tiempo hay una moda imperante y todos nos vestimos así. Si a mi me gusta esa moda la adopto, sino, no. Pero por favor, mirémonos al espejo y reconozcamos que somos lindos o lindas así a nuestra manera, a nuestro modo. Cada una es como es, cada uno es como es. Si tenemos lindos ojos, démosle a los ojos con el maquillaje. Si tenemos linda cabeza, hagámosnos un buen corte. Seamos cariñosos con nosotros mismos, no crueles.

¿Es que no ser "perfectos" es lo peor que puede pasarle a un ser humano? ¿Hay una especie de molde de Charlie y la fábrica de chocolate de donde tienen que salir todas las personas normales y perfectas?

La cuestión de fondo es qué es lo que quieren ser las personas, cómo se les dice que tienen que ser y cómo se sienten con su cuerpo y su persona. Prefiero que nosotros, hombres y mujeres, no nos obsesionemos por las opiniones de terceros hacia nosotros, prefiero que seamos independientes, interesantes, idealistas, bondadosos, originales, divertidos y con opiniones propias.

Todas las personas somos únicas e irrepetibles!!!! ¿No es genial?